
La investigación, que se activó de manera inmediata tras la viralización de un mensaje intimidatorio, derivó en un allanamiento ejecutado por efectivos de la Comisaría 41 y la Departamental 13. El procedimiento tuvo lugar en una vivienda del barrio Villa Abregú, donde los uniformados lograron localizar al autor del hecho.
Durante la requisa del inmueble, el hallazgo clave trajo alivio a los investigadores: el arma que aparecía en las fotografías utilizadas para amenazar al establecimiento era, en realidad, una réplica de plástico.
El desenlace del operativo permitió que las autoridades escolares y los padres de los alumnos recuperaran la tranquilidad, aunque el hecho deja abierta una reflexión sobre las consecuencias legales de realizar este tipo de "bromas" o amenazas en el entorno digital, las cuales movilizan recursos de seguridad críticos y afectan la paz social.



