
El empresario del transporte Mariano Páez enfrenta varios frentes judiciales, aunque el que más le preocupa ahora es la causa abierta de oficio por la fiscal Victoria Ledesma ante el escándalo que protagonizó en un bar de avenida Roca.
Horas después de haber regresado de Buenos Aires, tras la liberación de su hija Agostina Páez retenida por gestos racistas en Brasil, Páez fue grabado mientras alardeaba se empresario privado y repudiar al Estado, al tiempo que afirmó ser “usurero y narco”.
El Ministerio Público Fiscal inició una información sumaria para determinar si las manifestaciones de Páez “podrían encuadrar en delitos de acción pública”. Ledesma ordenó “la apertura de una información sumaria con el objetivo de establecer la existencia o no de ilícitos penales, tomando como punto de partida el contenido del material audiovisual que se encuentra en circulación y que ha tomado estado público”.
El abogado de Páez, Luis Barraza, consideró que el episodio “no reúne los elementos para que se configure el racismo, puesto que no había un tercero perjudicado, no había una persona señalada en sí con los gestos que ha realizado el señor Páez. Es por eso que entiendo que no existe ningún delito penal por el cual pueda ser perseguido por el Ministerio Público Fiscal”. El letrado aclaró que por el momento no se lo ha notificado de ninguna citación, aunque todavía es incipiente la investigación.



