
La exfiscal y ahora abogada particular, Aída Farrán Serlé, fue sobreseída total y definitivamente este lunes por el juez Gastón Merino, en una causa donde estaba acusada de supuesto prevaricato, en carácter de autora. El prevaricato es un delito penal que consiste en que una autoridad, juez o servidor público emita resoluciones contrarias a la ley, a sabiendas, en perjuicio de la administración de pública.
Así lo confirmó uno de sus abogados defensores, Rodolfo Suárez, tras la audiencia donde hubo réplicas y contrarréplicas de la defensa y la fiscalía, a cargo de Mauricio Abramczuk.
Suárez explicó que el magistrado fue al fondo de la cuestión y consideró que no había elementos para sostener la acusación, por lo que sobreseyó a Farrán Serlé y desestimó la causa que estaba por ser elevada a juicio.
Farrán Serlé se había desempeñado como fiscal en la Unidad Fiscal de Lucha contra el Narcotráfico hasta el año 2020, cuando “renunció al momento que Fiscalía General dispuso la realización de una auditoría en dicha dependencia al advertir irregularidades en la misma”, según un comunicado del Ministerio Público.
La causa en su contra se inició en enero de 2024, “luego de que la acusada, asumiendo de hecho el rol de defensora (del expolicía federal) Juan Pablo Fernandez, afirmara una serie de hechos carentes de veracidad sin probanza alguna, valiéndose de su anterior función de fiscal de instrucción, con la intención de favorecer la situación procesal del imputado y perjudicar y entorpecer deliberadamente la causa judicial y la administración de justicia”, según el MPF. Concretamente, había afirmado a la esposa de Fernández -en una conversación grabada subrepticiamente- que su marido supuestamente “no tenía nada que ver” con el asesinato del mecánico Eduardo Mottola, perpetrado en 2016, cuya investigación estuvo a su cargo.



